- Sociedad
- 27.05.2026
Estudiantes del Nacional Buenos Aires y el Pellegrini inician una toma indefinida en defensa del financiamiento universitario
En una jornada de asambleas que se extendió durante el martes, alumnos de dos emblemáticos colegios preuniversitarios de la UBA resolvieron ocupar sus instituciones para exigir la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, en medio de la creciente tensión presupuestaria que afecta a la educación pública.
Con la caída de la tarde del martes, los estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini comenzaron a implementar una medida de fuerza que se extenderá por tiempo indeterminado. La decisión, tomada en asambleas con amplia participación, busca visibilizar la crisis que atraviesa el sistema universitario y reclamar el cumplimiento efectivo de la norma sancionada en octubre de 2025, cuya aplicación permanece suspendida por disputas judiciales y presupuestarias.
Los jóvenes, organizados a través de sus centros de estudiantes, denuncian que el ajuste en las partidas destinadas a las universidades nacionales y sus colegios dependientes compromete no solo el funcionamiento cotidiano de las instituciones sino también las condiciones laborales de los docentes. Según explicaron los representantes estudiantiles, la ocupación no implica una suspensión total de las actividades: los alumnos podrán elegir adherirse o no, mientras se preparan clases públicas y diversas iniciativas abiertas al público con el objetivo de dar mayor visibilidad al reclamo.
La medida se enmarca en un conflicto más amplio que sacude al ámbito educativo superior. La Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), junto a otros gremios como CONADU y CONADU Histórica, convocó a un paro de 24 horas para este viernes, exigiendo la reapertura de paritarias y una recomposición salarial que compense la pérdida de poder adquisitivo acumulada. Los estudiantes de ambos colegios consideran que la defensa del financiamiento público resulta esencial para preservar el carácter gratuito y de calidad de la educación superior.
Francisco Pitrola, presidente del centro de estudiantes del Nacional Buenos Aires, destacó que la acción apunta fundamentalmente a poner en evidencia las dificultades que enfrentan las instituciones ante la demora en la implementación de la ley. La norma establece mecanismos automáticos de actualización presupuestaria, pero su vigencia se encuentra frenada mientras el Gobierno nacional y la Justicia definen el esquema de recursos. En paralelo, desde el oficialismo se impulsa un proyecto alternativo que condicionaría esos ajustes a ciertos umbrales de inflación.
La toma de estos dos colegios históricos de la Ciudad de Buenos Aires refleja el malestar que se viene gestando en distintos sectores del sistema educativo. Representantes estudiantiles advirtieron que evaluarán diariamente la continuidad de la medida en nuevas asambleas, según la evolución del conflicto y las respuestas que obtengan de las autoridades. Por el momento, la protesta se desarrolla de manera pacífica, con énfasis en la organización interna y en actividades que promuevan el debate sobre el futuro de la universidad pública.
Los jóvenes, organizados a través de sus centros de estudiantes, denuncian que el ajuste en las partidas destinadas a las universidades nacionales y sus colegios dependientes compromete no solo el funcionamiento cotidiano de las instituciones sino también las condiciones laborales de los docentes. Según explicaron los representantes estudiantiles, la ocupación no implica una suspensión total de las actividades: los alumnos podrán elegir adherirse o no, mientras se preparan clases públicas y diversas iniciativas abiertas al público con el objetivo de dar mayor visibilidad al reclamo.
La medida se enmarca en un conflicto más amplio que sacude al ámbito educativo superior. La Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), junto a otros gremios como CONADU y CONADU Histórica, convocó a un paro de 24 horas para este viernes, exigiendo la reapertura de paritarias y una recomposición salarial que compense la pérdida de poder adquisitivo acumulada. Los estudiantes de ambos colegios consideran que la defensa del financiamiento público resulta esencial para preservar el carácter gratuito y de calidad de la educación superior.
Francisco Pitrola, presidente del centro de estudiantes del Nacional Buenos Aires, destacó que la acción apunta fundamentalmente a poner en evidencia las dificultades que enfrentan las instituciones ante la demora en la implementación de la ley. La norma establece mecanismos automáticos de actualización presupuestaria, pero su vigencia se encuentra frenada mientras el Gobierno nacional y la Justicia definen el esquema de recursos. En paralelo, desde el oficialismo se impulsa un proyecto alternativo que condicionaría esos ajustes a ciertos umbrales de inflación.
La toma de estos dos colegios históricos de la Ciudad de Buenos Aires refleja el malestar que se viene gestando en distintos sectores del sistema educativo. Representantes estudiantiles advirtieron que evaluarán diariamente la continuidad de la medida en nuevas asambleas, según la evolución del conflicto y las respuestas que obtengan de las autoridades. Por el momento, la protesta se desarrolla de manera pacífica, con énfasis en la organización interna y en actividades que promuevan el debate sobre el futuro de la universidad pública.
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