El PRO justificó su ausencia en Diputados y frenó el avance opositor para interpelar a Adorni

Cristian Ritondo defendió la decisión de su bloque de no dar quórum en la sesión impulsada por el kirchnerismo para avanzar con pedidos de interpelación y censura contra Manuel Adorni. El jefe de la bancada amarilla sostuvo que la convocatoria había perdido sentido porque la comisión encargada de tratar los proyectos ya había sido citada para la próxima semana.



La disputa por el futuro político de Manuel Adorni volvió a exponer las tensiones entre el oficialismo y la oposición en la Cámara de Diputados. Luego de que fracasara la sesión especial convocada para impulsar distintas iniciativas contra el jefe de Gabinete, el presidente del bloque PRO, Cristian Ritondo, salió a explicar por qué su espacio decidió no aportar al quórum necesario para abrir el debate. 

Según argumentó el legislador, la sesión promovida por Unión por la Patria y otros bloques opositores no tenía efectos concretos inmediatos sobre la situación del funcionario y respondía más a una estrategia política que a una necesidad legislativa. Ritondo sostuvo que el objetivo formal de la convocatoria era emplazar a la Comisión de Asuntos Constitucionales para que comenzara a tratar los expedientes vinculados a pedidos de informes, interpelaciones, mociones de censura y otras medidas contra Adorni. Sin embargo, remarcó que la comisión ya había sido convocada para reunirse el próximo 30 de junio y abordar exactamente esos proyectos, por lo que consideró que la sesión había quedado sin razón de ser.

La postura del PRO fue determinante para el resultado. La oposición necesitaba reunir 129 diputados para habilitar el tratamiento del temario, pero apenas logró sentar a 117 legisladores en sus bancas. La ausencia de los diputados macristas, sumada a la de buena parte de la UCR y otros bloques dialoguistas, terminó sellando el fracaso de la convocatoria.

El episodio se produjo en medio de la prolongada controversia que rodea a Adorni, quien enfrenta cuestionamientos de la oposición por presuntas irregularidades vinculadas a su patrimonio y por la falta de respuestas públicas a los planteos formulados desde distintos sectores políticos. Desde hace meses, los bloques opositores vienen impulsando iniciativas para obligarlo a comparecer ante el Congreso y brindar explicaciones sobre esas acusaciones. 

La decisión del PRO generó críticas inmediatas desde el peronismo y sectores de la oposición que buscaban avanzar con la ofensiva parlamentaria. No obstante, desde el partido amarillo insistieron en que no estaban bloqueando el tratamiento de los proyectos sino evitando una sesión que, a su juicio, solo perseguía un impacto mediático. En un comunicado difundido tras la caída de la convocatoria, el espacio sostuvo que no estaba dispuesto a participar de lo que definió como una maniobra política del kirchnerismo cuando el trámite parlamentario ya tenía una fecha fijada en comisión.

Con la sesión caída, el próximo capítulo de la disputa se trasladará a la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde deberán comenzar a discutirse los expedientes relacionados con Adorni. Allí se pondrá a prueba si la oposición logra reunir los apoyos necesarios para avanzar con alguno de los mecanismos de control previstos por el Congreso o si el oficialismo y sus aliados consiguen volver a contener la embestida.

COMENTARIOS